Pezones irritados durante la lactancia: Causas y soluciones

Todo el mundo que haya sufrido de irritación en los pezones lo sabe, duele y mucho. Hay que poner la alerta el momento en el que el dolor sea prolongado puesto que no es normal. Las molestias leves son normales en los primeros días de lactancia, especialmente cuando el bebé esta aprendiendo a agarrarse. Pero si esa extrema sensibilidad dura más de una semana, o incluso durante toda una sesión de lactancia, indica un problema, y nos afecta a todas. Independientemente de tener pechos grandes o pequeños.

Para poder evitar que los pezones se irriten, es mejor aprender y practicar posiciones para amamantar hasta encontrar la que se adecue más a ti. Elegir un buen libro sobre lactancia puede ser esencial, en el mercado hay infinidad de buenas lecturas al respecto.

Pero si ya has dado a luz y te encuentras de lleno con este problema, inténtalo resolver de inmediato y nada de esperar un mes para acudir al médico. Piensa que es una zona muy sensible a la que el bebé tendrá que tener acceso con mucha regularidad. El tiempo solo lo puede hacer peor. Así que vamos a echar un vistazo a algunas de las causas más comunes de irritación durante la lactancia, sus síntomas y cómo solucionarlos.

1) El bebé no se agarra correctamente a tu pecho

La causa más común de irritación en los pezones es una mala sujeción. Estas molestias son punzantes y de corta duración, y suelen ocurrir principalmente cuando empezamos con una sesión de lactancia y desaparecen gradualmente durante la alimentación. Pero no te preocupes, a continuación te damos una serie de claves para solucionar posturas incorrectas.

Para fomentar una posición y sujeción correctas:

  • Sosten suavemente la barbilla del bebé hacia abajo y ábrela a medida que se acerca al pecho para amamantarlo.
  • Hazle cosquillas en el labio superior tu pezón y espera hasta que su boca esté bien abierta (como un bostezo) antes de guiarlo suavemente hacia el pecho.
  • Retira los pezones si no se agarra bien desde el principio y empieza de nuevo.
  • Si das a luz en el hospital, siempre puedes pedir asesoramiento a las enfermeras.
  • Utiliza un protector de pezones, o pezonera, sólo temporalmente y bajo la supervisión de tu médico.

Aquí te contamos todo lo que debes saber sobre las almohadas para amamantar y asegurar un correcto desarrollo de la cabeza de tu pequeño

consejos para amamantar con pechos grandes
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2) Anquiloglosia (frenillo corto)

También conocida como lengua anclada, la anquiloglosia es una condición relativamente común en la cual el frenillo, lo que une la lengua a la parte baja de la boca, es demasiado corto para permitir cierta libertad de movimiento de la lengua. Esto puede contribuir al dolor de los pezones. Echa un vistazo y comprueba si la punta de la lengua del bebé tiene forma de corazón o si te es dificil colocar tu dedo entre su lengua y la parte baja de su boca. De ser así, es posible que tenga el frenillo corto.  Lo mejor es hablarlo con tu médico pero no te preocupes, esto se puede corregir cortando el tejido con un simple procedimiento en la propia consulta.

A veces, vista desde fuera, la sujeción de un bebé puede dar sensación de ser correcta, pero la mamá se queja de molestias y uno o ambos pezones están irritados. Es por eso que lo primero siempre es evaluar si nos sentimos cómodas con una posición o no, más allá de tecnicismos. También es muy recomendable acudir a tu médico o a un especialista en lactancia ya que podría tener que ver con que el bebé no está usando su lengua de forma correcta. Suele ocurrir que esto produzca pellizcos y sea desagradable. A continuación algunas causas:

  • Tu bebé necesita una sujeción a tu pecho aun más profunda para estabilizar la lengua
  • El bebé tiene un tono muscular alto
  • Su lengua no es suficientemente fuerte, necesitaría ejercicios para fortalecerla
  • También es posible que necesite ejercitar para liberar la tensión en el cuello, la mandíbula o los músculos que controlan la lengua.
  • O como hemos dicho antes, puede sufrir de Anquiloglosia, con lo que sería recomendable una pequeña intervención con tu médico.

mama con bebé

3) Encontrar una posición correcta

Como ya hemos visto en los puntos anteriores, como tu sostengas al bebé durante el amamantamiento puede afectar la comodidad para ambos. Hay varias posiciones para la lactancia materna. Existen múltitud de métodos, libros y otros recursos que puedes encontrar por internet, o incluso preguntar a tu médico.

Por lo general, y para mantener una correcta posición, la cara del bebé deberá estar paralela a tu pecho (horizontal o verticalmente) y deberás mantener su barriga en contacto con tu cuerpo.

Para tener una buena sujeción:

  • Manten las caderas y la cara del bebé giradas hacia ti mientras esté amamantando.
  • Prueba con varias posiciones y cámbiala hasta que encuentres la que te sea más cómoda.
  • Prueba con accesorios como una almohada para amamantar o un cojín de lactancia. Estos accesorios son muy recomendables ya que además pueden evitar posibles daños colaterales como la plagiocefalia durante el desarrollo de su craneo.
  • Para mayor comodidad, siempr es recomendable sostener al bebé cerca de tu pecho en lugar de agacharse hacia él. Tu espalda lo agradecerá.

Para encontrar una posición correcta, podrás hacer uso tanto de los cojines de lactancia como de las almohadas que existen para embarazadas y cubren todo el cuerpo. Aquí te mostramos hasta 15 beneficios de estas almohadas.

4) Mastitis

La mastitis es una infección que hace que los pechos se hinchen y se enrojezcan. Suele ser bastante molesto y algunos de sus síntomas incluyen fiebre y escalofríos.

¿Cuándo se desarrolla? pues es posible desarrollar mastitis cuando la leche queda atrapada en uno de tus conductos lácteos y las bacterias empiezan a crecer dentro. Normalmente unos antibióticos son suficientes, pero siempre acude a tu médico para que lo evalue con más exactitud.

Es muy importante tratarla porque puede llevar a una acumulación de pus en tu seno llamada absceso. De nuevo, consulta a tu médico si además estas en periodo de lactancia y notas cualquiera de estos síntomas:

  • Sensación de calor
  • Hinchazón o calor en los pechos
  • Enrojecimiento de la piel del pecho
  • Dolor durante la lactancia

pezones irritados

5) Afta y candidiasis bucal

Otra causa de irritación en los pezones durante la lactancia es la candidiasis bucal. La candidiasis bucal es una infección por hongos levaduriformes que se puede contraer si los pezones se secan y se agrietan al amamantar. Si esto sucede, sentirás un dolor agudo en los pezones después de que el bebé se alimente.

También es posible que se deba a que tu bebé tenga aftas en la boca. Tienen la apariencia de parches blancos en la lengua, las encías y otras superficies dentro de la boca. ¿Cómo tratarlo? no te preocupes, es muy fácil. Puedes usar una crema antimicótica para combatir la candidiasis bucal en tus pezones antes de amamantar. Como siempre, es mejor prevenir, así que a continuación te doy algunos consejos de cómo evitar que se forme en primer lugar:

  • Es importante secar tus pezones después de cada sesión de lactancia. Puedes soplar o acariciarlos con una toalla de bebé, o simplemente pasear en topless para secarlo al aire libre.
  • Al bañarte, usa un jabón suave en los pezones y límpialos bien.
  • Si eres de las que sueles derramar leche regularmente, usa pezoneras y cámbialas con frecuencia para evitar que la humedad empieze a generar hongos. Es sumamente importante evitar la humedad en los sostenes que lleves.

Si necesitas más información sobre remedios para deshacerte de hongos, Cristina Camargo nos habla de los 8 remedios más efectivos contra ellos

6) Problemas por conductos obstruidos

Con toda esa leche fluyendo a través de los conductos, es bastante común que cada cierto tiempo se puedan obstruir. Sabremos que tenemos conductos obstruidos cuando notemos un bulto sensible y doloroso debajo de la areola. Sin embargo, es importante no dejar de amamantar: Sacar leche te dará alivio durante la lactancia. Los baños calientes, las compresas calientes, un masaje e incluso las hojas frías de col pueden ayudar con el conducto obstruido.

7) Infección por candidiasis

Si tu dolor es ardiente o punzante y no disminuye a medida que avanza la alimentación, es probable que se deba a una infección por levaduras conocida como candidiasis. Como hemos visto antes al hablar de la candidiasis bucal, estos hongos crecen en lugares cálidos, oscuros y húmedos. Es una de las causas más comunes de irritación en pezones. A continuación te daremos una serie de claves para prevernirlo:

  • Usa almohadillas de algodón lavables en lugar de pezoneras con respaldo de plástico. Importante cambiarlas con regularidad y lavarlas, al igual que tu sostén.
  • Manten el área lo más seca posible exponiendo tus pechos al aire entre comidas o secandolos con un paño suave.
  • Otra idea es sostener un secador de pelo, aproximadamente a 10 pulgadas de tus pechos para secar el área antes de volver a colocarse el sostén.
  • Evita usar jabón en sus pechos y frotarlos con fuerza. Esto facilmente puede provocar irritación en los pezones.

dolores de la lactancia

8) Vasoespasmo

El vasoespasmo es una constricción (o estrechamiento) repentino de los vasos sanguíneos. Un vasoespasmo del pezón puede ser provocado por una sujeción incorrecta del bebé. En ocasiones también se relaciona con el fenómeno de Raynaud, que afecta el suministro de sangre. El vasoespasmo del pezón también puede estar asociado con dolor muscular y mamario, una afección conocida como síndrome de constricción mamaria. Estos serían los síntomas principales:

  • Dolor en los pezones: el dolor se describe a menudo como ardor o picazón y se siente después de amamantar o entre comidas.
  • También suele estar asociado con pezones deformes e irritados.
  • Pezones blancos: las puntas de los pezones pueden verse blancas (blanqueadas) después de una toma o las madres pueden notar otros cambios de color en sus pezones, por ejemplo, azul o rojo oscuro (asociado con el Fenómeno de Raynaud).
  • Dolor profundo en los pechos: algunas madres también pueden sentir dolores punzantes en lo profundo de los senos.
  • Las temperaturas frías pueden empeorar el dolor o desencadenarlo.

9) ¿Para qué sirve un anillo de dentición?

Si el bebé tiene unos meses y de repente empiezan a doler los pezones, presta atención para ver si al bebé le están saliendo los dientos ya que podría estar jugando con tus pezones en vez de comer. Es un comportamiento bastante común cuando a los bebés les empiezan a crecer los dientes, ya que necesitan experimentar.

Lo mejor para prevenir este comportamiento es no dejar que el bebé se agarre al pezón entre comidas, incluso si no tiene dientes. Es una manera de sentar un precedente para que el bebé relacione el pezón unicamente con comida. En caso de que sea demasiado tarde o que el bebé no te haga caso, siempre es recomendable comprarle un anillo de dentición. 

 

10) Una causa poco habitual

Por último, destacariamos que si sufres de dolor crónico en el pezón podría incluso significar que estás embarazada. Si el dolor perdura incluso después de una comida, es recomendable hacerse una prueba de embarazo.

A algunas mujeres les preocupa que el dolor en el pezón pueda ser causado por el cáncer de mama, pero esto es extremadamente raro. El dolor suele ser un síntoma tardío del cáncer de mama y habría otros signos como un bulto o inflamación. Aún así, en caso de duda, siempre es mejor consultar a tu médico si tus síntomas están aislados en un seno y no desaparecen con un tratamiento regular.

tipos de almohada para embarazadas

¿Qué tener en cuenta al comprar cremas para pezones irritados?

Son muy recomendables las cremas de caléndula, el extracto de semilla de toronja o incluso el aceite de oliva pueden ser reconfortantes. Si además tienes candidiasis, también puede ser útil tomar un suplemento de acidófilos sin lactosa dos o tres veces al día.

 

Otros consejos para prevenir los pezones irritados

pezones irritados durante la lactancia: causas y solucionesComo último punto, vamos a hacer un repaso de hábitos recomendables durante el periodo de lactancia. De forma general, es recomendable evitar la ropa ajustada y usar un sostén que te brinde más apoyo. Cada vez que te compres un sujetador nuevo, pruébatelo. Es bastante común que el tamaño de tus pechos cambie con el tiempo, con lo que vale echarle un vistazo de forma periódica.

De todas maneras, si sientes dolor antes de tu periodo de lactancia, ten en cuenta que las comidas y bebidas que ingieras van a influir tremendamente. A continuación te resumimos algunos trucos que te pueden ayudar:

  • Evita la cafeína, que puede contribuir a crear quistes en tus pechos.
  • Limita la sal, ya que retienes más líquido.
  • Haz ejercicio con más frecuencia para ayudar al cuerpo a eliminar el exceso de líquido.
  • Pregúntale a tu médico sobre píldoras anticonceptivas, a veces pueden incluso ayudar a prevenir el dolor.

Para prevenir el dolor durante la lactancia, prueba con lo siguiente:

  • Alimenta a tu bebé de forma regular o bombea tus pechos con asiduidad para evitar que se llenen demasiado de leche.
  • Primero amamanta a tu bebé del lado dolorido para aliviar la presión.
  • Asegúrate de que tu bebé se sujete bien.
  • Cambia la posición del bebé regularmente.

comidas durante la lactancia

Si tienes problemas para ayudar al bebé a sujetarse bien a tu pezón, o si no puedes encontrar una posición cómoda para sostenerlo, háblalo con tu médico o pediatra. Te harán un seguimiento más al detalle, darte consejos y orientación para ayudarte a hacerlo más fácil.

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Última actualización el 2019-05-20 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados

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