15 mitos y leyendas sobre la lactancia materna

Toda mamá primeriza se va a encontrar con que su familia y amigos le darán una lista de consejos sobre la maternidad interminable. Sin embargo, es importante saber separar la verdad de la paja, ya que muchos de estos consejos no son más que mitos que han pasado de generación en generación. Como ser mamá ya presenta suficientes dudas, vamos a resolver algunas de ellas desmintiendo los mitos y leyendas más populares sobre la lactancia materna.

1) Las mujeres con pechos pequeños producen menos leche

Como ya hemos dicho en otros posts, durante la lactancia materna el tamaño no afecta la cantidad de leche que produces de ninguna manera. Pueden tratarse los mismos problemas de producción de leche tanto en pechos grandes como pequeños. De hecho, son las hormonas generadas por el embarazo, las que estimulan las glándulas mamarias de los pechos para generar la leche. Así que la producción de leche durante la lactancia materna se ve afectada simplemente por el cambio hormonal por el que pasa toda mujer durante el embarazo.

Es en este tejido recién desarrollado donde se encuentran los conductos de la leche y no en el tejido graso que es el responsable del tamaño. Lo cierto es que la mayoría de las mujeres producen más leche de la necesaria. De hecho, la producción de leche está más relacionada con la estimulación de las glándulas mamarias y la correcta sujeción del bebé durante la lactancia. Se empiezan a ver estas cosas en las primeras dos semanas después del parto.

Si te interesa este tema, aquí te damos 10 consejos para amamantar con pechos pequeños. Lo cierto es que respecto a la lactancia con pechos en general existen muchos mitos. Las mujeres con pechos grandes también tienen problemas, y en este otro post te damos 11 claves para amamantar con pechos grandes.

2) Dar de pecho duele

mitos sobre lactancia materna

Lo cierto es que es normal experimentar cierta sensibilidad cuando una empieza a amamantar. Sin embargo, ésta debería ser temporal y no durar más de unos pocos días. Por lo general, si el dolor persiste, se debe a que el bebé se engancha a la teta de forma incorrecta. Muchas mamás reducen el tiempo de lactancia para evitar el dolor, pero esto no ayudará a la larga y podría ser contraproducente para el bebé. Por esa razón lo mejor es asegurarte de que el bebé esta sujetado de forma correcta, y encontrar una posición que te sea lo más cómda posible.

Resumiendo, éstas son las reglas generales a seguir si sientes cierto dolor de la lactancia.

  • Alimenta a tu bebé de forma regular o bombea tus pechos con asiduidad para evitar que se llenen demasiado de leche.
  • Primero amamanta a tu bebé del lado dolorido para aliviar la presión.
  • Asegúrate de que tu bebé se sujete bien.
  • Cambia la posición del bebé regularmente.

Sin embargo, se de primera mano lo que es sufrir durante la lactancia y es que a veces el foco del problema no es tan fácil de localizar. Por eso aquí te contamos todo sobre la irritación de pezones durante la lactancia: causas y soluciones.

3) No produciré mucha leche durante los primeros tres o cuatro días

biberon para bebés

Durante la lactancia materna esto es técnicamente cierto. Sin embargo, se suele insinuar que la cantidad de leche podría ser insuficiente para el bebé. La verdad es que en los primeros días, las mamás producen «calostro», que es más espeso que la leche normal y contiene una rica carga de anticuerpos, enzimas, factores de crecimiento e inmunoglobulinas que protegen al recién nacido. A diferencia de la leche, el bebé sólo va a necesitar pequeñas dosis de calostro gracias a su densidad nutritiva.

4) Los pezones deben lavarse antes de cada alimentación

Cuando se tienen en cuenta las instrucciones de cualquier biberón y de cómo animan a sobre esterelizar y lavar a fondo los biberones antes de cada comida, esta lógica puede parecer natural. Sin embargo, la fórmula para bebés no contiene anticuerpos naturales que protejan activamente al bebé contra las infecciones. Además de complicar innecesariamente el proceso natural de la lactancia materna, el lavado de los pezones también podría eliminar los aceites protectores naturales.

5) La lactancia materna es un anticonceptivo natural

Si no quieres quedar embarazada, mejor no te lo creas. La verdad detrás del mito es que, si se cumplen estas tres condiciones:

  • El bebé es amamantado exclusivamente (las 24 horas del día)
  • Han pasado menos de 6 meses desde el parto
  • Tus períodos no se han reanudado

Explicado de forma más científica: la succión frecuente del pezón ejerce un efecto inhibitorio en la función del hipotálamo y la hipófisis y determina una alteración de la secreción pulsátil de la hormona luteinizante (LH). Esta hormona es la encargada de la ovulación. En estas condiciones, la mujer no ovula y no tiene menstruaciones, lo que se llama amenorrea postparto.

Tu cuerpo tiene una probabilidad extremadamente baja de quedar embarazada – es 98% seguro. Sin embargo, esta forma de «anticonceptivo natural» depende en gran medida del equilibrio de hormonas en el cuerpo.

6) Es más fácil alimentarlo con biberón que con el pecho

madre amamantando a bebé

Esto es algo bastante subjetivo, pero en general, no debería de serlo. La dificultad en este proceso se debe en la mayoría de casos a un mal enganche por parte del bebé o una posición incómoda para la mamá. Como todo, es un proceso y es normal que al principio pueda ser un poco incómodo, pero poco a poco las mamás y los bebés se familiarizan con la forma que sea más sencilla para ambos.

Lo que si es cierto es que las mamás de gemelos merecen un capítulo aparte. Es algo que puede abrumar en un principio, pero hoy día hay productos y técnicas para todo.

En definitiva, existen infinidad de productos como los cojines de lactancia o las almohadas para bebés que no sólo nos ayuda a alimentarlos más comodamente, si no que protege el desarrollo de su craneo y evita males como la plagiocefalia

7) Debo alimentar al bebé cada dos horas, las veinticuatro horas del día

reloj en blanco y negro

Este es un tema muy particular también ya que, al igual que cada adulto es diferente, los bebés también tienen sus propios patrones de alimentación. Sin embargo, existe la noción general de que muchos bebés y mamás deben alimentarse una vez cada 2 horas tanto de día como de noche. La manera más sencilla de asegurarte de que el bebé esté bien alimentado es vigilar sus pañales. En resumen, seis pañales mojados y de dos a tres deposiciones al día son más que suficientes para un bebé sano.

8) Las fórmulas modernas son similares a la lactancia materna

Empezemos por lo obvio: las fórmulas se fabrican para imitar el contenido de la leche durante la lactancia materna, pero no contienen células vivas, enzimas, anticuerpos u hormonas. Entre una mamá y su bebé se crea una simbiosis, que afecta a la leche materna y se adapta a las necesidades del bebé. Una formula, sin embargo, es un producto que no varía durante los diferentes procesos que pueda necesitar el bebé.

En definitiva, las fórmulas son estándares, contenido apto para todos los bebés y, por lo tanto, no se personalizan. Otro mito es que amamantar puede ayudarte a perder el peso del bebé que ganaste durante el embarazo.  Esto es simplemente ilógico, considerando que una mamá, mientras da de pecho, quema hasta 500 calorías o más al día.

9) La lactancia materna debe suspenderse si contraigo una infección

Vale, si, puede pasar, pero hablamos de un caso extremo. Por lo general, las infecciones se transmiten de la madre a su hijo lactante antes de que ella se dé cuenta de que tiene la infección. La protección del bebé depende de que se le dé el pecho, ya que la inmunidad de la madre también luchará por él. Esto se debe a que el sistema inmunológico bien desarrollado de la madre puede producir anticuerpos para combatir su infección mucho más fácilmente que el de un niño y esos anticuerpos se transmiten al niño a través de su leche materna natural.

10) Debo dejar de amanantar si tengo un conducto obstruido

Durante la lactancia materna, la manera natural de abrir un conducto bloqueado es amamantando tanto como sea posible. Cuando la lactancia es menos frecuente es cuando los conductos suelen obstruirse pues la leche se acumula en ellos. Esto suele ocurrir a mamás que mezclan fórmula para bebés con dar de pecho, o si duermen toda la noche.

Hay que tener cuidado con los conductos obstruidos ya que pueden convertirse en infecciones facilmente. Estas infecciones no son para nada peligrosas para el bebé. Afectan unicamente a la madre y pueden llegar a desarrollarse fiebres o síntomas similares a los de la gripe. En tal caso, siempre es mejor consultar a tu médico.

Para evitar acumular leche y que los pechos se pongan excesivamente duros, es recomendable usar sacaleches. Si te interesa, en este post te contamos todo lo que debes saber sobre sacaleches: sus tipos, ventajas y recomendaciones.

11) Si tomo medicamentos, debo dejar de amamantar

medicamentos durante la lactancia

Muy pocas medicinas tomadas por la madre podrían llegar a dañar al niño, y aquellas que pueden, por lo general, tienen alternativas. Durante la lactancia materna y cuando se amamanta, las cantidades químicas que pueden pasar de la madre al niño son insignificantes y para nada peligrosas. En definitiva, la mayoría de medicamentos son seguros. La dosis que pasa a la leche, raramente excede el 1% al 2% de la dosis materna.

Prácticamente todos los medicamentos hormonales como: la hormona tiroidea, la insulina, la cortisona en dosis habituales son compatibles con la lactancia. Tan sólo hay que evitar los estrógenos pues provocan disminución de la producción de leche. El médico te indicará qué tipo de anticonceptivo podrás usar durante el tiempo que dure la lactancia. Si quieres leer más al respecto, te recomiendo este artículo.

12) El ejercicio podría agriar la leche

ejercicio durante lactancia

Lo cierto es que las altas cantidades de ácido láctico producidas por el ejercicio llevan a agriar un poco la leche materna. Aunque eso suceda, los estudios demuestran que los bebés no notan la diferencia. Lo que si hay que tener cuidado es al usar sostenes de entrenamiento o sostenes de aros, ya que la tensión podría llevar a la obstrucción de los conductos. Por lo tanto es mejor usarlos poco tiempo.

El ejercicio moderado durante la lactancia materna mejora la salud de la madre y tiene un efecto positivo en su bienestar emocional. Algunos de los beneficios incluyen:

  • Mayor capacidad cardiovascular
  • Perfiles mejorados de lípidos en la sangre y respuesta de la insulina
  • Una sensación de bienestar gracias a la dopamina y a la reducción de los niveles de estrés
  • Consecuentemente, una mejora de la relación madre-hijo
  • Alivio de los síntomas de depresión en aquellos casos con trastornos depresivos

13) Debo darle de pecho durante 20 minutos por pecho

Esto es falso. Tu bebé no se alimentará durante la misma cantidad de tiempo en cada comida. De la misma manera que tu comes más cuando tienes hambre y viceversa. La sujeción del bebé va a ser vital, ya que contra mejor esté agarrado más tiempo se va a alimentar, lo que naturalmente hará que sea menos probable que se alimente tanto o que se alimente del otro lado. Si esto crea una descompensación entre ambos pechos, siempre puedes reducir el tiempo en cada uno y distribuirlo.

14) Durante la lactancia materna, el bebé necesita vitamina D extra

No es cierto, de hecho los bebés nacen con un hígado rico en vitamina D y también reciben algunas cantidades de vitamina D a través de la leche materna. Cualquier otro que pueda ser necesario es absorbido por la luz ultravioleta al aire libre (incluso en condiciones de poca luz en invierno). No necesitan exposición a la luz solar diariamente. Sería unicamente necesario si la propia madre hubiera tenido una deficiencia de vitamina D durante el embarazo.

15) La madre debe comer sólo alimentos blandos durante los meses de lactancia materna

15 mitos y leyendas sobre la lactancia maternaCada bebé es diferente. Algunas mamás pueden encontrar que si comen coliflor o brócoli, sus pequeños tienen gases mientras que otros bebés pueden tolerar bien estos alimentos. Algunas madres afirman que después de comer alimentos picantes, parece que a sus bebés no les gusta el sabor de la leche materna. Algunos alimentos como los mariscos, el pescado, la soja, los cacahuetes, etc., que están relacionados con las alergias, podrían molestar el estómago del bebé si naciera con una alergia. Pero la verdad es que por lo general, las diferencias en el sabor de la leche suelen ser tan pequeñas que el bebé no se da cuenta.

La lactancia materna es una parte integral de la relación entre la madre y su hijo. Aunque algunos opinan que amamantar puede ser un lastre para este estilo de vida frenético que llevamos, lo cierto es que es una experiencia irrepetible y un momento intimo entre tu y tu pequeño. Además, no vas a necesitar ir cargada con una mochila de accesorios para alimentar a tu bebé.

15 mitos y leyendas sobre la lactancia materna
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